Comencé mi formación en el Instituto Indiálogo de Barcelona, centro asociado a la EASC (European Association Coaching and Supervision) en España en febrero de 2017. El Instituto Indiálogo está liderado por Susanne Rieger, profesional que además de formar a coach y supervisores, siguen supervisando equipos.

Si tuviese que destacar algunos puntos que me llevo del paso por el Instituto Indiálogo:

  1. Mi formación de corte experiencial. Se aprende desde la experiencia de estar en un grupo de supervisión, formado por los propios integrantes del grupo de formación, donde trabajamos nuestros temas personales y profesionales desde el inicio con metodología de supervisión. Comienzas la práctica desde el inicio.
  2. Esta forma de trabajar, ayuda a identificar tus temas personales, esto es imprescindible para actuar como supervisor y te da la posibilidad de trabajarlos a través de sesiones individuales y grupales.
  3. He aprendido de la importancia de la Escucha Activa y de la habilidad para la devolución desde los Feedback a las personas del grupo (hacerlo desde el no juicio y desde lo observado y lo que resuena en uno mismo) y al mismo tiempo, aprender a recibirlos sin caer en el desánimo, sino como información valiosa que te sirve para seguir mejorando y creciendo personal y profesionalmente.
  4. He tenido el privilegio de compartir espacio con compañeros muy valiosos tanto personal como profesionalmente, aprendiendo de tod@s. En algunos casos, en encontrado no sólo compañeros de profesión, sino una relación de amistad. Son muchas las horas compartidas sobre nuestros temas, preocupaciones, vulnerabilidades y dudas. Ello nos ha permitido conocernos desde un plano más personal, lo que también ayuda a crear relaciones más sólidas.
  5. Me he iniciado en el Análisis Transaccional, teoría que tuvo su creador en Eric Berne (1910-1970), médico psiquiatra, de formación psicoanalista. El Análisis Transaccional (AT) es una escuela de psicología enfocada al mejoramiento personal y social.

Su objetivo era lograr un modelo terapéutico accesible y práctico para todos.

Sus principales enfoques:

  • Destaca los aspectos sociales y de interrelación.
  • Desarrolla un lenguaje no técnico y asequible a la comprensión del paciente.
  • Mantiene la consideración positiva del otro como perteneciente a la naturaleza humana.
  • Objetivo de la terapia: ayudar a la persona a restaurar o potenciar la posición existencial original: “yo estoy bien, tú estás bien”.
  1. He aprendido a utilizar la reflexión como herramienta básica de del supervisor. Para ello es necesario, tomar distancia del propio proceso y grupo y observar a “vista de pájaro” lo que permite realizar un diagnóstico del momento que vive la persona y grupo y decidir por dónde continuar en función de las necesidades detectadas.

Quería dedicar la entrada de este blog, a los compañeros que se certificaron como Supervisores el 23 de noviembre de 2019: Daniela Minig y Lluís Toledano. Igualmente, a Susanne Rieger, por acompañarnos durante todo este tiempo de formación, compartir con nosotros las destrezas y habilidades que requiere la supervisión y poner en valor lo que aportarnos desde la supervisión al mundo que nos rodea.